jueves, noviembre 02, 2006

VINDICADORES II - SEVERINO DI GIOVANNI


Hubo un hombre en la Argentina de los a帽os ���20 que lo 煤nico que no hizo fue pasar desapercibido: siguiendo al extremo los ideales anarquistas, edit贸 diarios en conventillos de San Telmo, puso bombas en todas partes, rob贸 bancos y empresas para colaborar con la causa, se enamor贸 perdidamente de una hermosa ni帽a de 15 a帽os, y se tirote贸 varias veces con la polic铆a: incluso hasta unas horas antes de morir fusilado. El poder de la 茅poca lo tild贸 de ���enemigo p煤blico de la sociedad���, algunos adversarios dentro de las filas anarquistas, lo catalog贸 como ���imb茅cil y descerebrado���, y sus compa帽eros ���los trabajadores del gremio panadero y otros amigos 铆ntimos como Paulino Scarf贸 o Jorge Tamayo Gavil谩n���, lo tuvieron como un militante valiente y consecuente. Su nombre: Severino Di Giovanni. ���Sus m茅todos pueden ser discutibles, pero lo que no se puede decir de ninguna manera es que fue un agente del fascismo���, opina Osvaldo Bayer contest谩ndole a L贸pez Arango, el responsable del diario La Protesta, que se enfrent贸 hasta morir con Di Giovanni al acusarlo de colaborar con el r茅gimen de Benito Mussolini. El testimonio del historiador es uno de los tantos que aparecen en el documental Anarquistas II, m谩rtires y vindicadores, estrenado el s谩bado en la Federaci贸n Libertaria Argentina (FLA), ante una audiencia que cruz贸 militantes anarcos de tres generaciones. Un film centralizado en la figura de aquel italiano que lleg贸 al pa铆s en 1923, escapando del fascismo. El resto de los testimonios que aparecen ���Am茅rica Scarf贸, Jes煤s Gil, Vicente Francomano, Jacobo Maguid��� y casi todos los hechos que registra el material f铆lmico aluden de una u otra manera a la agitada vida de Di Giovanni. ���Cuando comenc茅 la investigaci贸n sobre 茅l en 1967, deber铆a haber filmado a todos los luchadores que colaboraron conmigo en su momento ���coment贸 Bayer, que tambi茅n ofici贸 de presentador���. Lamento no haberlo hecho, pero me consuela tener la palabra de Am茅rica, algo muy dif铆cil de lograr. Ella fue actora de uno de los cap铆tulos m谩s dram谩ticos de la historia del anarquismo argentino de los a帽os ���20.��� Dirigido por el marplatense Leonardo Fern谩ndez ���con el valioso aporte de Bayer, claro���, el film sucede a Anarquistas I y la diferencia entre ambos es puramente cronol贸gica: mientras 茅ste recrea el per铆odo de auge y posterior estancamiento del anarquismo en Argentina (desde 1902 hasta 1922, a帽o de La Patagonia Rebelde), aquel recupera su per铆odo m谩s cr铆tico, que se agrav贸 durante 1930 con la feroz dictadura de Jos茅 Evaristo Uriburu. El testimonio de Am茅rica Scarf贸, de 92 a帽os, es invalorable. Relata las peleas que sus hermanos Paulino y Alejandro ten铆an con su padre. ���Paulino le dijo a pap谩 que era un burgu茅s y se fue de la casa: se fue a vivir con Severino���. Y tambi茅n de qu茅 manera naci贸 su amor por Di Giovanni. ���Cuando fui a visitar a mi hermano, me enter茅 de que viv铆an juntos: 茅l me acompa帽aba a tomar el colectivo, despu茅s pase谩bamos por parques y as铆 naci贸 mi amor por 茅l. Severino me escrib铆a cartas hermosas.���Mechando la historia de amor entre Severino y Am茅rica, con testimonios cruzados y una voz en off que va relatando los hechos, el film contempla tambi茅n el derrotero pol铆tico de Di Giovanni. Desde una de sus primeras acciones cuando, junto a un grupo de compa帽eros, intent贸 en 1925 boicotear el agasajo que se le hizo al embajador italiano en el Teatro Col贸n, arrojando volantes desde la parte m谩s alta, al grito de ���Viva Mateotti��� ���aquel socialista peninsular cuya muerte se atribuye a Mussolini���; hasta su activa participaci贸n en las marchas por la liberaci贸n de Sacco y Vanzetti y la concreci贸n de su primer sue帽o: la edici贸n de la revista Culmine. Tampoco se omiten sus acciones violentas como respuesta al fusilamiento de ambos activistas italianos en Estados Unidos. El solo hizo volar la estatua de Washington en Palermo; tambi茅n puso una bomba en la sucursal del Citibank, de la calle San Mart铆n que, por estallar antes de tiempo, provoc贸 2 muertos y 22 heridos. Sus acciones violentas lo enfrentaron a los militantes de FORA y de La Protesta. A partir de 1928, Di Giovanni se transform贸 en ���anarquista expropiador��� y su lucha fue cada vez m谩s individual. ���Nosotros reivindic谩bamos a Sim贸n Radowitzky, porque 茅l hab铆a hecho justicia con el responsable de la masacre de la Semana Roja, Ram贸n Falc贸n, pero no justific谩bamos otras acciones. No se pod铆an poner bombas en cualquier lugar p煤blico���, sostiene Maguid en otro de los testimonios del film, aludiendo por elevaci贸n a Di Giovanni y sus atentados. La represi贸n de la dictadura de Uriburu no atemoriz贸 a Di Giovanni. En octubre de 1930 asalt贸 los paradores de Obras Sanitarias, alz谩ndose con un sustancioso bot铆n, despu茅s edit贸 un nuevo diario y resisti贸 hasta las 煤ltimas consecuencias. Luego de un tiroteo infernal con la polic铆a, Di Giovanni fue detenido, condenado a muerte y fusilado por ocho balazos. Sus 煤ltimas palabras fueron ���Viva la anarqu铆a���, y las de su mujer, Am茅rica, ���Voy a seguir con tu recuerdo hasta mi muerte���. A veces, 84 minutos bastan para contar una historia de amor y violencia que tambi茅n fue parte de la historia argentina, aunque no muchos lo sepan. O les importe poco.
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